Problemas alimenticios y alergias - Recetas, experiencias, y otras cositas...

martes, 8 de noviembre de 2016

POTENCIAR LOS SABORES DE TUS PLATOS A TRAVÉS DEL OLFATO

Sí, sí, como lo oyes, o mejor dicho, como lo lees Ü...

Podemos potenciar el sabor de nuestros platos a través del olfato, pero... Cómo lo hacemos?

Pues es muy sencillo, sólo tenemos que poner  sobre la mesa, o cerca de los comensales, un centro con alguno de los ingredientes de nuestra receta cuyo sabor queramos realzar. 

Por ejemplo, si hemos cocinado una carne con tomillo, podemos poner un centro con unas ramitas de tomillo, o si hemos elaborado un postre con un toque de hierbabuena, incorporaremos a nuestro centro unas ramitas de hierbabuena. Y lo mismo con canela, o con limón, o con cualquier otro ingrediente cuyo sabor queramos resaltar.

Cuando nuestros sentidos captan el olor lo relacionan con el gusto y potencian este sabor haciendo que sea más intenso, lo que nos permite aportar una amplia gama de matices a una misma receta.



Te ha parecido interesante el truquito de hoy? Cuéntanoslo, deja tu comentario en "el libro de firmas" y no olvides suscribirte!!


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lunes, 7 de noviembre de 2016

Libro de Firmas

Hola a tod@s!!

Queda inaugurado el libro de firmas.

Pincha en el título de la entrada y deja tu comentario en el libro de firmas que encontrarás debajo. Así sabremos cuáles os han gustado más.


Ah!!, y no olvides suscribirte para estar al día de las recetas, los trucos... y mucho más!!


MASA MADRE CASERA SIN GLUTEN

Después de una semanita de espera os traigo algo que teníamos pendiente, cómo elaborar nuestra propia masa madre.


Vamos a necesitar:

TIEMPO DE ELABORACIÓN: 3 Días

HARINA: 1 vaso y medio

AGUA MINERAL: 1 vaso y medio

AZÚCAR: 1 cucharadita


Comenzamos eligiendo un recipiente adecuado para la elaboración de nuestro preparado. Debe estar muy limpio, ser amplio y más alto que ancho, ya que la mezcla final tendrá casi al triple del volumen inicial.

En un bol, mezclamos 1/2 vaso de harina y 1/2 vaso de agua mineral. 

Removemos bien con unas varillas manuales hasta obtener una mezcla homogénea y con ayuda de una lengua de silicona introducimos el preparado en el recipiente que habíamos preparado.

Cubrimos con un paño y dejamos reposar en un lugar cálido (en torno a 20º-22º) durante 24 horas -yo os aconsejo ponerlo dentro del horno apagado para evitar cambios bruscos de temperatura-.

Cuando hayan trascurrido las 24 horas, veremos que la mezcla ha crecido y ha comenzado a burbujear. 

La sacamos a un bol y le añadimos 1/2 vaso de harina, 1/2 vaso de agua y 1 cucharadita de azúcar.

Removemos hasta que todos los ingredientes queden bien integrados y volvemos a poner nuestra masa en su recipiente.

La cubrimos con un paño y la dejamos reposar otras 24 horas dentro del horno apagado.

Pasadas las 24 horas, comprobaremos que la masa madre está llena de burbujitas y que ha aumentado su tamaño. 

La sacamos a un bol y le añadimos 1/2 vaso de harina y 1/2 vaso de agua. 

Removemos hasta obtener una mezcla uniforme y la devolvemos a su recipiente.

La cubrimos con un paño  y la dejamos reposar 12 horas más dentro del horno apagado.

Pasado este tiempo, ponemos nuestra masa en un tarro de cristal o una fiambrera, le hacemos un agujerito en la tapa para que "respire" y la guardamos en la nevera para su correcta conservación.

RECOMENDACIONES:

Como ya sabéis la temperatura juega un papel muy importante en las levaduras, ya que el frío ralentiza el proceso de fermentado y el calor lo acelera, por eso, antes de utilizar la masa madre debemos dejarla atemperar unas horas fuera de la nevera.

Cuando la utilicemos, debemos añadirle a la que nos quede en el recipiente la misma cantidad que hemos retirado, es decir, que si retiramos 100 gr de masa para una receta, incorporaremos 50 gr. de harina y 50 gr. de agua, y mezclaremos hasta que los ingredientes estén bien integrados.

Si no la usamos a menudo, debemos reactivarla una vez por la semana añadiéndole la misma cantidad de agua que de harina, ya que la masa madre nos durará indefinidamente mientras la mantengamos activa.

Después de activar -o alimentar la masa madre-, y antes de ponerla de nuevo en la nevera, la dejamos unas horas dentro de nuestro horno apagado para favorecer el trabajo de las levaduras naturales de nuestra masa.

Si vemos que la masa madre ha perdido volumen es porque necesita más alimento, así que sólo tenemos que añadirle harina y agua a partes iguales, mezclar bien y dejarla reposar unas horas antes de meterla de nuevo a la nevera.

Variantes:

Podéis sustituir el azúcar por miel para darle un pequeño toque de sabor.

Si no las tenéis excluidas de vuestra dieta, podéis comenzar a elaborar la masa madre con harina integral,  ya que la cáscara del cereal favorece el proceso de fermentado.

También podéis comenzar la elaboración de vuestra masa madre a partir de una porción de masa que reservéis cuando hagáis pan casero.


...Y ya está!!, ya tenemos una masa madre casera suave y esponjosa lista para enriquecer nuestras recetas y que hará que nuestros panes duren más tiempo. 

Animaos a hacerla en casa y contadnos el resultado!!



martes, 1 de noviembre de 2016


 

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